jueves, 26 de mayo de 2011

BLOQUE IV. LA EVALUACIÓN INSTITUCIONAL.

TEMA 9. Evaluación de centros como instrumento de mejora

¿Cuál es la utilidad de la evaluación institucional? http://educacion.idoneos.com/index.php/336678

Santos Guerra, establece así en relación a la evaluación institucional, tres caminos posibles:

Un sendero descendente
Se incluye en esta categoría a aquellos estudios cuyo rigor es limitado, por lo tanto, resulta dudosa la utilidad de los esfuerzos evaluadores. Esto sucede cuando los instrumentos no son los suficientemente sensibles a la complejidad del objeto de evaluación. También puede suceder cuando no se ha abierto la evaluación a la participación de todos los estamentos involucrados (evaluaciones impuestas) y otras, cuando el resultado no se ha utilizado para realizar una mejora concreta.

Un sendero ascendente
Cuando un centro, por iniciativa propia, elige poner en marcha un proceso de autoevaluación institucional, permite que la reflexión informal adquiera un nivel interesante de sistematización, rigor y formalización. Sin embargo, no resulta útil una tarea autorreflexiva que se realiza por mandato externo. El carácter burocrático de estos instrumentos evaluadores no ofrece mayor utilidad. Si se me permite en este apartado una reflexión personal, respecto a la autoevaluación que se realiza en una de las escuelas en las que trabajo, considero que la innecesaria presión a la que se somete a los profesores genera una intencional modificación de la realidad particular de cada uno, con el objeto de satisfacer las necesidades que el personal docente estima son relevantes para las autoridades institucionales que evalúan los cuestionarios de autoevaluación. Así son particularmente significativos los items predominantemente subjetivos (como los relacionados con el vínculo con los alumnos o la eficiencia de la planificación en función de las expectactivas inciales) en los cuales los profesores informan sobre una realidad "ficticia", esto es, que no es tal. Y en este sentido, no puede decirse que la autoevaluación contribuya a mejora alguna de la calidad educativa, incluso los mismos informes son desvalorizados por el personal docente, que reconoce los vicios del instrumento de autoevaluación.

Un sendero en espiral
En este caso, se trata de una combinación que involucra tanto a la iniciativa interna del centro como la mirada de evaluadores externos. El análisis externo evita el sesgo de quienes pertenecen a la comunidad que está siendo estudiada, pero no se sustituye a los actores en la etapa de valoración y análisis.

Si bien, cómo decíamos al principios de este trabajo, la evaluación tiene ciertos riesgos de desnaturalización, la mejora de la calidad educativa exige el esfuerzo de superar toda posible dificultad la implementación de recursos que permitan realizar una "lectura atenta e inteligente de la realidad" (Santos Guerra, 1996).

Es razonable esperar que cuando las evaluaciones son realizadas adecuadamente, satisfacen una importante necesidad: la de comprender y esclarecer los procesos educativos al tiempo que responden una exigencia que involucra diferentes sectores sociales, demanda emergente de la preocupación por la calidad educativa, ora por motivos económicos o socioculturales.


La evaluación institucional ¿meta o proceso? http://educacion.idoneos.com/index.php/306364
La evaluación entonces, deja de ser una finalidad para convertirse en un medio de perfeccionamiento y mejora constante de la tarea educativa. Una suerte de retroalimentación que permite optimizar el proceso mientras interviene en todas las fases de un proyecto pedagógico.


Reflexión:
Tras leer estos dos artículos y citar estos dos extractos animo a que se lean. Son dos lecturas aclaratorias y sencillas que ayudan a comprender mejor la evaluación institucional.
En el primero nos encontramos que la evaluación debe ser un proceso, no un fin, con unas consecuencias a largo plazo, que ayuden a la mejora de la calidad educativa. Debe ser un nexo de unión entre la política de una planificación y la acción técnica. Hay dos tipos de concepciones: la instrumental y la iluminativa. Yo estoy más a favor de la segunda puesto que valora problemáticas en el momento actual, promueve la conciencia social y desmitifica la eficacia de ciertas prácticas que se creen productivas. Por lo tanto este tipo evaluativo nos permite mejorar e ir adaptánsonos a las circunstancias que nos acontecen.
Se da en varios niveles: individual, institucional y sistémico.
La insitutcional  nos oferta dos puntos de vista: interna y externa. La interna se centra en dar una información útil para observar puntos débiles y mejorarlos dentro de la propia institución. La externa proporciona información a los ciudadanos sobre el centro.
El párrafo que he recogido me ha resultado interesante porque concibe que la evaluación es constructiva cuando se realiza por motivación tanto interna como externa, es el "sendero en espiral", que clarifica posibles mejoras internas y ofrece a la sociedad el nivel de calidad.

Del segundo artículo, estoy de acuerdo con que debe ser un proceso y no debe basarse solo en el objetivo último. Se debe realizar desde la perspectiva holística y da mayor importancia a los componentes estructurales.

Las evaluaciones nos sirven por tanto para saber dónde estamos y hacie dónde queremos ir. Es importante realizar este tipo de reflexiones y no sólo a nivel institucional, sino día a día en nuestras aulas.






Vídeo de REDES:


El sistema educativo es anacrónico. Si la evaluación fuese tenida en cuenta, los sistemas educativos avanzarían con la sociedad.
http://www.redesparalaciencia.com/4593/redes/2011/redes-87-el-sistema-educativo-es-anacronico

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